Ante la creciente tensión generada por habitantes del municipio de Tatahuicapan quienes amenazan con dejar sin agua a la región del sur, la única vía para resolver las diferencias sociales y territoriales es el diálogo, así lo recalcó el presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado (JUCOPO) Esteban Bautista Hernández.
“No hay otro recurso para poder dirimir cualquier tema sino dialogando”, señaló, enfatizando que se debe evitar cualquier abordaje errático que complique la estabilidad de la región. El llamado va dirigido especialmente a establecer mesas de trabajo con municipios como Coatzacoalcos, Minatitlán y Cosoleacaque, buscando soluciones conjuntas.
Cabe mencionar que la problemática escaló recientemente cuando pobladores amagaron con cerrar válvulas de la presa Yuribia, hecho que la gobernadora Rocío Nahle dijo no se permitiría pues esas medidas de presión social pudieran ser catalogadas como “extorsión”.
En ese tenor, el presidente la JUCOPO coincidió con la mandataria Estatal e insistió en que es fundamental analizar el contexto de las demandas sociales y, donde la gobernabilidad depende directamente de la capacidad de las autoridades para escuchar a la asamblea y privilegiar la palabra sobre la confrontación.


