*La renuncia de Guadalupe Taddei en el INE enciende las alarmas en Veracruz: representaciones partidistas advierten que las dimisiones no borran posibles delitos ni eludirán la fiscalización.
*Partidos locales y nacionales demandan al Organismo Público Local Electoral blindar las contrataciones del ejercicio 2026, vigilar actos anticipados y erradicar cuotas políticas en la integración de los 30 consejos distritales.
Cinthya Trinidad
XALAPA, VER. — En el marco del arranque formal del proceso electoral concurrente 2026-2027, representantes de diversas fuerzas políticas —entre ellas Somos Veracruz, Alianza Generacional por Veracruz y el Partido Revolucionario Institucional (PRI)— fijaron posturas criticas para exigir auditorías profundas, frenar el uso del erario como “caja de resonancia” del gobierno y garantizar un arbitraje imparcial y ajeno al poder, al Organismo Público Local Electoral de Veracruz (OPLEV). Tras la salida de Guadalupe Taddei de la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE), las representaciones partidistas en el ámbito local advirtieron que los reacomodos en la cúpula electoral no bastan para perdonar opacidades ni eximir de responsabilidad a los funcionarios.
Durante la sesión de este miércoles, el representante del partido local Somos Veracruz, Celso Pulido Santiago abrió el debate haciendo alusión directa a la dimisión en el INE, la representación sostuvo que la salida del cargo “no sustituye una investigación, no esclarece el destino del dinero público ni extingue las responsabilidades”. En ese tenor, exigió pesquisas independientes e inmediatas ante probables irregularidades en licitaciones, contrataciones y eventuales conflictos de interés.
Esta posición fue secundada por la representación del PRI, Silvio Lagos, quién subrayó que la autonomía constitucional de las autoridades electorales “no puede entenderse como discrecionalidad ni complacencia de supervisión”. El tricolor advirtió que la defensa de la institucionalidad electoral exige respuestas administrativas fundadas, transparencia absoluta y consecuencias legales contra quienes incurran en faltas.
Por su parte, la representación de Alianza Generacional por Veracruz Osvaldo Villalobos dirigió un mensaje crítico hacia la actuación política del organismo arbitral. Al denunciar las “tentaciones recurrentes” del poder estatal para intervenir en la contienda, exigió al OPLEV constituirse como un “muro infranqueable contra cualquier intento de injerencia, venga de donde venga”.
“El OPLE Veracruz no puede ni debe ser apéndice de ninguna secretaría ni caja de resonancia de ningún proyecto público”, sentenció el representante de Alianza Generacional. Con el Proceso Electoral 2026-2027 en marcha, la presión partidista deja en claro que el organismo electoral veracruzano operará bajo un escrutinio minucioso. La ciudadanía y las fuerzas políticas demandan un árbitro que responda con hechos comprobables, cerrando la puerta a la impunidad y devolviendo la certeza al voto en las urnas.


